Comunicados

Cerrejón invoca una fuerza mayor, para suspender los contratos de trabajo, que no es objetiva

La Guajira, 25 de mayo de 2021

Como es de público conocimiento, el 23 de mayo, Cerrejón paró la operación invocando una fuerza mayor por escasez de combustibles para el consumo de la operación. Les echa la culpa a dos bloqueos, uno en Puerto Bolívar liderado por hermanos indígenas de la zona y otro que lideran 226 compañeros despedidos sin justificación el día 23 de febrero de 2021.

La fuerza mayor invocada es solo un mito de los varios que ha venido replicando Cerrejón en los últimos tiempos para justificar la generación de mayor margen de utilidades para los dueños. La fuerza mayor tiene que ser imprevista e irresistible y eso no ocurre con la actual situación. La capacidad de almacenamiento de combustibles en mina y puerto es enorme y estaba siendo suplida, hasta hace unos pocos días, por camiones cisterna que lo transportaban por carretera. Es claro además que Cerrejón cuenta con muchas opciones para abastecerse, esto es, comprando combustible en cualquier lugar de la costa, especialmente en Cartagena, donde hay una refinería.  

La suspensión de contratos de trabajo, en consecuencia, no es más que otro acto de venganza contra los trabajadores activos y solo busca que éstos arremetan contra sus compañeros manifestantes. Es una retaliación por el público apoyo que Sintracarbón ha expresado en favor de los despedidos sin justa causa, como si fuera exótico que un sindicato apoye a sus afiliados, mucho más cuando a éstos les han conculcado sus derechos. O es, simplemente, una estrategia para suspender la operación sin costo laboral, ante lo difícil que ha sido para la empresa el manejo de la pandemia derivada del Covid-19, con más de 1200 contagiados desde que inició (más del 25% del total de trabajadores). Entre ellos, muchos que pudieron haberse enfermado en el sitio de trabajo. 

Cerrejón se sigue equivocando con sus verdades a medias. Ya se sabe que bajo un fallido plan de trasformación (para mal) pretende soportar los líos de demanda y precios del carbón sobre el rubro más delgado de sus estados financieros, esto es, sobre los costos de la nómina, cuando con ello solo alcanzaría máximo el 1% de ahorro, versus los billonarios ingresos que se reciben por ventas. Primero impuso un turno de la muerte que esclaviza al trabajador y luego, como consecuencia del turno de la desgracia, está reduciendo la planta en cerca de 700 puestos de trabajo, incluyendo los 226 despedidos sin justa causa. En definitiva, la gran oportunidad de ajuste de costos está en el otro 99% y no en la gente que con sudor ha llevado a la multinacional a la posición en la que hoy se encuentra a nivel mundial.  

Sobre la protesta de los 226 despedidos, este sindicato ha hecho acompañamiento para aportar en la solución. Sin usurpar la vocería de ellos, hemos contactado a las autoridades de la compañía y del Estado. Siempre hemos tendido ese puente, pero nos hemos topado con una administración de Cerrejón muy lejana al interés de superar este asunto por la vía del diálogo y la concertación, desoyendo incluso a los altos dignatarios de la institucionalidad.

A los compañeros activos, el mensaje es que aquí quien está buscando una salida dialogada somos nosotros: el sindicato y los despedidos. Las 226 familias que están representadas en la manifestación pacífica, solo son víctimas de un patrón injusto que los echó a la calle. Que la lucha de ellos, es un precedente para que la compañía no destruya a los trancazos el futuro de quienes aún trabajamos allá. Que la declaratoria de suspensión de los contratos de trabajo que está haciendo desde antier es abiertamente ilegal e injusta, porque una fuerza mayor no es más que cualquier cosa que se puede estar inventando para reducir costos laborales. Es claro: la escasez de combustible no es una fuerza mayor, porque es fácilmente superable. El único combustible que hay en Colombia no es el que está almacenado en Puerto Bolívar.

A Cerrejón le insistimos que el diálogo es el único camino. Las medidas represivas que tanto le pide al gobierno solo incrementan la problemática. Las peticiones de los compañeros son justas y merecen ser escuchadas. La solución solo la tiene Cerrejón, que es la empresa donde estos compañeros despedidos, que no son enemigos de nadie, han dejado su vida, su salud y su juventud.

Estaremos atentos a que este mensaje sea respondido por Cerrejón y que podamos contribuir a resolver este conflicto colectivo con diálogo, inteligencia, responsabilidad social laboral y autonomía de la voluntad. Nada de ello es extraño en cerca de 40 años de relacionamiento, son vías que hemos honrado todos y cada uno de los días de nuestra existencia como organización sindical.   

¡La Lucha sigue! ¡Nadie se doblega! ¡No claudicaremos!
¡Viva nuestra base! ¡Viva Sintracarbón!

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL

Aquí puedes descargar el comunicado en formato PDF.